Tuesday, March 18, 2008

la diferencia está en...

♥ Las niñas quieren controlar al hombre en sus vidas.
♥ Las mujeres, saben que si el hombre es realmente suyo, no hay necesidad de control.

♥ Las niñas te gritan porque no las llamas.
♥ Las mujeres están demasiado ocupadas para darse cuenta que no las has llamado.

♥ Las niñas tienen miedo de estar solas.
♥ Las mujeres lo utilizan como tiempo para su crecimiento personal.

♥ Las niñas ignoran a los buenos hombres.
♥ Las mujeres ignoran a los malos.

♥ Las niñas te hacen que vuelvas a casa.
♥ Las mujeres hacen que quieras volver a casa.

♥ Las niñas dejan su agenda abierta y esperan a que su hombre hable para hacer planes.
♥ Las mujeres hacen sus planes y cariñosamente notifican a los hombres para que ellos se integren como mejor les convenga.

♥ Las niñas monopolizan el tiempo de su hombre.
♥ Las mujeres se dan cuenta de que un poco de espacio, hace del tiempo juntos algo más especial.

♥ Las niñas creen que un hombre que llora es débil.
♥ Las mujeres ofrecen su hombro y un pañuelo.

♥ Las niñas lastimadas por un hombre, hacen que todos los hombres paguen por eso.
♥ Las mujeres saben que fue sólo un hombre.

♥ Las niñas se enamoran y persiguen sin descanso.
♥ Las mujeres saben que algunas veces el que tu amas, no te amará y continúan su camino sin rencor.

♥ Las niñas leerán esto y harán una mueca.
♥ Las mujeres lo pasarán a otras mujeres maduras.

Yo decidí publicarlo, porque es mejor llegar a los ojos de propios y extraños con algo bueno.

Así que, estimadas mujeres de mi vida: catalóguense... es gracioso encontrar destellos del pasado en varias líneas, hasta que descubres que el tiempo ha hecho estragos con tus acciones y pareces más una cosa que la otra.

Abrazos fuertes y con mucho amor a mis honorables e inigualables mujeres... sólo conserven a la niña de su interior =).

2 comments:

Anonymous said...

Muy bueno, ojalá todas las niñas leyeran esto y se dieran cuenta que habemos hombres esperando que se vuelvan mujeres.

Diana said...

el primer paso para que eso suceda mi estimado, es aceptarlo